Foto: Pablo Albarenga.

En pocos días Ome, Pütchi, Poraû | Mujer, Palabra, Resistencia

14 de Julio de 2020

Los pueblos indígenas no reconocen fronteras. Los territorios que se expanden entre un país a otro son para los indígenas sus caminos ancestrales y naturales. Conoce algunos datos de los pueblos Wayuu, Gunadule y Tikuna, cuyas tierras quedan en medio de países.

Pueblo Wayuu

Woumainkat significa “nuestro territorio” en lengua Wayuunaiki.  Las tierras de los Wayuu, que se expanden entre Colombia y Venezuela, son áridas pero también reverdecen en tiempos de lluvia.
 
En Colombia, de las 380.460 personas reconocidas como Wayuu, 197.140 son Jieyuu (mujeres).
 
En el territorio Wayuu, las mujeres son quienes honran a sus clanes y a sus muertos. Ellas tejen los sueños y los expresan en sus mochilas.

 

Pueblo Gunadule

Nabba, así se dice territorio en la lengua Dulegaya del pueblo Gunadule. Nabba es mujer y es madre, y por eso hay que cuidarla y protegerla. Los #Gunadule, también conocidos como Cuna Tule o Kuna, son un pueblo binacional que habita entre Colombia y Panamá.
 
En Colombia 2.610 personas se reconocen como Gunadule y habitan en dos resguardos: Maggilagundiwala en Chocó e Ibgigundiwala en #Antioquia. Del total de los Gunadule, 1.280 son Dule Omegan (mujeres). 
 
Las Dule Omegan (mujeres), con hilos, agujas y retazos, crean las molas, su tejido ancestral. Y así, preservan los saberes de su pueblo.
 

Pueblo Tikuna

El territorio o Naane en lengua Magüta, lo es todo para los y las Tikunas: allí nacieron, vivieron y murieron sus ancestros. El pueblo Tikuna vive en la triple frontera amazónica compartida entre Colombia, Brasil y Perú.

En Colombia, de las 13.842 personas reconocidas como Tikunas, 6.839 son Ngeugu Magütagüka (mujeres).
 
Las mujeres Tikunas protegen y se conectan con la madreselva, así practican el buen vivir.