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Guardianas del camino, tejedoras del pensamiento

31 de Mayo de 2018 Anónimo (no verificado)

La labor de la mujer indígena es silenciosa y tan persistente como la gota de agua que perfora la roca. Ellas son las depositarias de la responsabilidad de preservar y fortalecer el camino por el que transitan los pueblos indígenas. 

La mayor parte de las mujeres indígenas que viven en Bogotá se formaron en sus territorios. Aprendieron sus tradiciones al lado de sus padres y de los thewalas, mamos, jaibanas y otros guías espirituales. 

Y también aprendieron desde niñas el sentido de lo colectivo, la fuerza de las asambleas y el poder de la palabra. Sus madres las llevaron a la espalda a las mingas, a las reuniones y a los cultivos y ahora ellas repiten ese proceso con sus hijos. 

Lee la historia completa en el especial periodístico Bogotá Indígena.