Imagen ilustrada basada en fotografías del contexto real de las comunidades.
Ilustración: Giovanni Salazar / Agenda Propia.
Brasil

Alter do Chão é Borari

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33:07

Sinopsis: 

La pieza sonora cuenta la historia de cómo tres mujeres Borari rescataron su identidad indígena desde el arte, la lengua y la lucha en defensa de su territorio, el pueblo de Alter do Chão, en Santarém (estado de Pará), en la Amazonía brasileña. Alter do Chão sufre la especulación inmobiliaria y el crecimiento desenfrenado del turismo depredador, que amenaza tanto al medio ambiente como a la cultura Borari.
 
Los Borari son uno de los 180 pueblos indígenas que viven en la Amazonía de Brasil. Ellos habitan en la zona del Baixo Tapajós, a orillas del río Tapajós. Hay alrededor de 500 familias Borari (aproximadamente 2.000 personas) que viven en su territorio originario, el pueblo de Alter do Chão, conocido internacionalmente como el "Caribe Amazónico". Allí también residen otras 5.000 personas no indígenas, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Son personas que migran anualmente desde diferentes estados de Brasil y otros países para tener un estilo de vida más conectado con la naturaleza. 

Ficha Técnica: 

Tipo de contenido: Sonoro (Portugués)
Fecha de realización: 2021
Título de la serie: Voces de la Amazonía ¡Escucha, la memoria habla!
Realizado(ra): Julia Dolce.
Lugar: Brasil
Duración: 00:33:07

 

La lucha de las mujeres Borari por mantener su territorio en Alter do Chão

13 de Junio de 2021Por: Julia Dolce.

La villa de Alter do Chão es conocida en Brasil y en el mundo como el "Amazonas del Caribe", debido a las aguas verde esmeralda del río Tapajós. Al menos así lo clasifican el gobierno municipal de Santarém (ciudad del estado brasileño de Pará donde se localiza Alter do Chão), y su creciente sector turístico. Sin embargo, detrás de este movimiento para generar ganancias del turismo está el hecho de que la región queda ubicada en una tierra indígena en proceso de demarcación y que los indígenas Borari siempre han vivido allí.

La pieza sonora Alter do Chão é Borari (Alter do Chão es Borari, en español) presenta los sonidos de su naturaleza y las aguas del río Tapajós, que encantan a los turistas. Pero también cómo estos sonidos se han ido ahogando cada vez más por el ruido de las multitudes de turistas y la construcción de hoteles, posadas y casas de vacaciones. Además, reproduce las canciones que hacen los Borari, que resisten en medio de la apropiación de su territorio y la invisibilidad de su cultura.

Los Borari son uno de los 180 pueblos indígenas que viven en la Amazonía de Brasil, según datos de la Enciclopedia de los pueblos indígenas de Brasil. Ellos habitan en la zona del Baixo Tapajós, a orillas del río Tapajós. Y en Alter do Chão habitan alrededor de 500 familias Borari, aproximadamente 2.000 personas. 

La obra, que forma parte del especial Voces de la Amazonía ¡Escucha, la memoria habla!, una colaboración entre la Red Tejiendo Historias, de Agenda Propia, expone algunos de los principales conflictos territoriales y culturales provocados por el crecimiento del pueblo de Alter do Chão y la actividad turística desordenada.

Se entrevistaron mujeres Borari, líderes políticas y guardianas de importantes rasgos culturales de su pueblo, como la cerámica tapajónica y los instrumentos musicales tradicionales. El oyente descubre el proceso más reciente de empoderamiento político del pueblo Borari a través de la autoafirmación de cada entrevistada.

Vandria Borari es una de esas mujeres. Abogada y ceramista, se reencuentra con su propia ascendencia ejerciendo tanto su profesión como la cerámica. En el campo del derecho Vandria trabaja a favor de los pueblos indígenas de Santarém. Produciendo cerámicas se acerca a sus “viejos”. La cerámica Tapajônica en el suelo de Alter do Chão es una evidencia arqueológica que prueba la presencia del pueblo Borari en el territorio durante mucho tiempo.

La identidad indígena la asume Vandria en su profesión, pero también cuando amasa la arcilla para producir alfarería. El fortalecimiento de la identidad todavía lo asumen los Borari de otras formas. Nilda Borari, por ejemplo, enseña Nheengatu, la lengua amazónica general derivado del antiguo Tupi. Ella se redescubrió indígena cuando aprendió la lengua, en la universidad, y recuerda que desde niña había escuchado algunas palabras de Nheengatu en su casa. Los Borari ya no hablan con fluidez, probablemente como resultado del proceso de prohibición de las lenguas indígenas, que comenzó en la época de la colonización brasileña.

La música también es una forma de recuperar la memoria de los Borari. Neila Borari, hermana de Vandria, cuenta cómo empezó a componer música desde pequeña, sobre las costumbres de sus antepasados y vio cómo sus obras se convertían en una referencia en el Festival Çairé. Este evento surgió a partir de una de las fiestas más antiguas de la Amazonía brasileña: una ceremonia cristiana que empezó con los sacerdotes jesuitas y ha sido sincretizada con la cosmología y la música indígena. El festival actual está inspirado en los 300 años de las celebraciones de Çairé, pero el Ayuntamiento de Santarém ha transformado este evento en una fiesta mucho más comercial.

Los discursos de las mujeres indígenas están conectados con la posición de Jeci Borari, presidenta de la Asociación Borari Ywyporãga, quien analiza cómo la expansión del turismo desorganizado y la división y venta de la tierra de Alter a nuevos residentes también utiliza el racismo y la descalificación de los pueblos indígenas en Brasil, en oposición a la demarcación de las tierras de Borari.

Esto se debe a que la población de Alter do Chão es parte del perímetro mapeado como Territorio Indígena Borari, actualmente con el proceso de demarcación realizado en la Fundación Nacional Indígena (en portugués, FUNAI), organismo indigenista del gobierno brasileño. Si las tierras estuvieran demarcadas, los Borari tendrían derecho a elegir y coordinar el desarrollo urbano de la región. Así, Jeci explica cómo el crecimiento de Alter do Chão va de la mano de los discursos que anulan la existencia indígena en la región, y cuenta cómo es cada vez más difícil mantener el estilo de vida Borari con el crecimiento del pueblo.

En Alter do Chão residen otras 5.000 personas no indígenas, según el Instituto Brasileño de Pesquisa y Estadística (en portugués, IBGE), que migran anualmente desde diferentes estados de Brasil y otros países para tener un estilo de vida más conectado con la naturaleza. 

La pieza sonora finaliza con una alerta sobre las múltiples crisis vividas por los pueblos indígenas de Brasil en el contexto actual, en lo cual la pandemia de la Covid-19 se suma a una serie de políticas y proyectos emprendidos por el actual gobierno federal que atentan contra de los derechos indígenas. Los Borari ya han sido vacunados, pues los priorizaron por ser pueblos indígenas (que viven dentro de territorios indígenas demarcados), lo que fortalece y prueba su existencia y resistencia.

Por otro lado, durante este proceso de vacunación aparecieron noticias falsas y ataques que aseguraban que “no hay indígenas en Alter do Chão”. Eso es porque, a pesar de que los Borari no abandonaran sus pueblos, de cierta manera la urbanización de Alter do Chão los absorvió. Estos informes falsos muestran cómo el actual poder político y económico interesado en las tierras y las aguas de la región no busca extinguir la existencia de una tierra indígena y de los Borari.

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